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Estrategia de afrontamiento: ¿qué es en psicología del comportamiento? Tipos y características

Estrategia de afrontamiento: ¿qué es en psicología del comportamiento?  Tipos y características

La estrategia de afrontamiento suele denominarse una variante del comportamiento consciente y resuelto de una persona en una situación de vida difícil. Literalmente se puede traducir como «afrontar, afrontar, superar». La estrategia de afrontamiento implica una serie de acciones conductuales y cognitivas de una persona en respuesta a condiciones externas o internas cambiantes que requieren más gastos de la persona de lo que es posible.

Referencia histórica

Se desconoce la fecha exacta del inicio del uso de los términos «comportamiento de afrontamiento», «estrategia de afrontamiento»:

  • Según algunas fuentes, este fenómeno comenzó a ser considerado en el marco de la superación de las crisis de edad de los niños, luego el autor fue D. Murphy.
  • Según otras fuentes, la autoría pertenece a A. Maslow y el término se empezó a utilizar en relación a situaciones extremas.

De una forma u otra, poco a poco se empezó a utilizar el término en relación con las situaciones difíciles de la vida, y un poco más tarde en el marco de la psicología cotidiana (superación del estrés cotidiano, conflictos, situaciones contradictorias).

Por tanto, la estrategia de afrontamiento es una variante de la respuesta consciente de una persona al estrés. Lo opuesto a este comportamiento son los mecanismos de defensa psicológicos inconscientes. En psicología, la conducta de afrontamiento se considera dentro del marco del enfoque de recursos.

Enfoque de recursos

Ésta es una tendencia moderna en psicología. La esencia del enfoque es que existe un concepto y la posibilidad de distribuir los recursos personales, por lo que algunas personas logran mantener el equilibrio en situaciones difíciles y adaptarse a nuevas condiciones. Existe un complejo de recursos principales que te permite distribuir y dirigir adecuadamente el resto.

Se consideró que el apoyo al medio ambiente era el recurso externo más útil. Sin embargo, existe una delgada línea entre el apoyo adecuado para facilitar el desarrollo de una estrategia y la sobreprotección de los seres queridos, junto con la aceptación del rol de víctima por parte de la propia persona.

La estructura y esencia de la estrategia de afrontamiento.

La estrategia de afrontamiento es un complejo de estrategias conductuales, emocionales y cognitivas. Al combinarlos en diferentes proporciones y relaciones, una persona hace frente al estrés. Además, tanto en situaciones cotidianas como en situaciones difíciles y de crisis.

A pesar de la frecuente identificación de los conceptos de «estrategia de afrontamiento» y «comportamiento de afrontamiento», existe alguna diferencia entre ellos. Y además, se destaca el tercer concepto: «recursos de afrontamiento».

Estrategia de afrontamiento

Estas son las reacciones (pensamientos, sentimientos y acciones) de una persona en una situación particular. Además, pueden ser arbitrarios e involuntarios, además de combinar estos elementos. Las reacciones involuntarias incluyen todo lo que es causado por las peculiaridades del temperamento y las acciones (actitudes) adquiridas en el curso de la socialización y llevadas al automatismo.

Las estrategias conscientes incluyen todo lo relacionado con la autorregulación y cumplen una serie de condiciones:

  1. La personalidad se da cuenta plenamente de las dificultades que han surgido.
  2. Una persona sabe cómo hacer frente a una situación así, a este tipo de circunstancias.
  3. Una persona sabe cómo aplicar este conocimiento en el tiempo y correctamente en la práctica.

Conducta de afrontamiento

Es la disposición de una persona para resolver las dificultades emergentes de la vida. Encuentra una implementación práctica a través de estrategias de afrontamiento y se basa en recursos de afrontamiento.

Recursos de afrontamiento

Se trata de rasgos, rasgos característicos de la propia personalidad y de la situación actual, que contribuyen a la adaptación de una persona. Entre los recursos externos, el principal es el soporte. Los recursos personalmente beneficiosos incluyen:

  • pensamiento positivo;
  • autoconcepto y autoestima adecuados;
  • bajo neuroticismo;
  • locus de control interno;
  • la capacidad de empatizar y construir relaciones sociales;
  • capacidad para ser creativo.

También es muy importante tener una convicción interna de una persona en sus propias habilidades de afrontamiento.

Tipos de estrategias de afrontamiento

Las estrategias de afrontamiento son adaptativas, no adaptativas y parcialmente adaptativas:

  • estrategias adaptativas: una variante de la resolución activa de problemas (cooperación, altruismo);
  • no adaptativo: evitación completa del problema (escape de la realidad, represión, agresión, sumisión);
  • parcialmente adaptativo: evitar el problema con algún pretexto (enmascarar la evitación, la liberación emocional, la distracción).

La principal tarea de afrontar la situación es mantener el equilibrio mental y emocional de una persona en una situación crítica o condiciones de incertidumbre.

Las estrategias pueden tener como objetivo transformar el mundo interior de una persona, es decir, las condiciones internas o cambiar las condiciones externas. La tercera opción es la transformación simultánea de uno mismo y la situación. En consecuencia, una persona se enfoca en un problema o en sus emociones, sentimientos, relaciones o ambos. Además, las estrategias de afrontamiento pueden ser productivas e improductivas.

Cabe señalar que el optimismo, la resiliencia, el pensamiento positivo no son estrategias, sino rasgos de personalidad. Estrategias: un conjunto de acciones, algoritmos y esquemas específicos. Sin embargo, los rasgos de personalidad como el optimismo ayudan a desarrollar estrategias constructivas y efectivas.

Las estrategias de afrontamiento se forman a partir de acciones de afrontamiento (sentimientos, pensamientos y acciones) y forman estilos de comportamiento de afrontamiento o tácticas de afrontamiento (un conjunto de estrategias).

No existe una clasificación unificada de estrategias. Por lo tanto, propongo considerar los más populares.

Por foco:

  1. Determinación del significado de la situación para el individuo.
  2. Centrarse en afrontar el estrés.
  3. Centrándose en sus emociones y manteniendo el equilibrio.

Por el éxito:

  1. Uso de estrategias activas constructivas.
  2. El uso de estrategias destructivas que retrasan la salida de una situación difícil.

Por estilo:

  1. Orientación al problema.
  2. Orientación a la evitación.
  3. Orientación a las emociones.

Por el grado de control:

  1. Planificación de situaciones.
  2. Comportamiento antisocial.
  3. Acciones indirectas.
  4. Acciones activas directas para resolver la situación.

Según los detalles de la situación:

  1. Autocontrol.
  2. Cambio agresivo en la situación.
  3. Ayuda del exterior.
  4. Evitando la situación (realidad).
  5. Revalorización.
  6. Solución sistemática al problema.

Por apertura:

  1. Solución mental oculta al problema.
  2. Decisión proactiva a través de la acción.

Así, se pueden distinguir 8 estrategias conductuales, 10 cognitivas y 8 emocionales.

Entre las respuestas adaptativas, las conductuales incluyen todas las estrategias en las que la persona misma entra activamente en las relaciones sociales u ofrece formas de resolver la situación. Las estrategias cognitivas implican analizar el problema, aumentar la autoestima, aumentar la fe en el propio valor personal y desarrollar el autocontrol. Las reacciones emocionales incluyen protesta y optimismo.

Las estrategias no adaptativas incluyen:

  • entre los comportamentales: pasividad, soledad, aislamiento, evitación de problemas incluso en el pensamiento, retirada, negativa a resolver el problema (se resolverá solo);
  • entre los cognitivos: incredulidad en sus propias capacidades y potencialidades, humildad, confusión, subestimación deliberada de los problemas;
  • entre los emocionales: autoculparse o culpar a otras personas, supresión de emociones, depresión, sentimientos de desesperanza y resignación.

Las estrategias relativamente adaptativas incluyen:

  • entre los conductuales: compensación, cualquier distracción temporal para resolver un problema (marcha por algún negocio o pasatiempo, alcohol, viajes, cumplimiento de deseos);
  • entre los cognitivos: comparar la situación con los problemas de otras personas, buscar la fuerza para superar las dificultades para volverse a la fe, dar un sentido especial a la situación de superación (esta es una prueba que debe superarse con dignidad);
  • entre los emocionales: transferir la responsabilidad a otras personas, aliviar el estrés emocional.

Existen pruebas para determinar la estrategia de afrontamiento predominante en una persona. Con su ayuda, puede predecir cómo se comportará una persona en una situación estresante, en un momento de conflicto. Esto se usa activamente en la práctica. Por ejemplo, al diagnosticar a los padres adoptivos, este es un elemento obligatorio.

Lo interesante: conociendo el tipo psicológico de personalidad, uno puede asumir sin un test las estrategias de afrontamiento que prevalecen en él. Esto se debe a la influencia tanto de las características innatas de una persona como al resultado del aprendizaje social. Una estrategia puede basarse en varios mecanismos de defensa y un complejo de actitudes adquiridas.