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Hernia de diafragma

Hernia de diafragma

La hernia diafragmática es una enfermedad en la que los órganos ubicados en la cavidad abdominal se mueven hacia el área del tórax a través de un orificio existente en el músculo diafragmático. Muy a menudo, esta condición se acompaña de la formación de protuberancias de hernia muy pequeñas, por lo que las manifestaciones clínicas están completamente ausentes o son extremadamente débiles. Esta patología puede ser congénita o adquirida. Con un diagnóstico oportuno y un tratamiento adecuadamente seleccionado, este proceso patológico termina con la recuperación completa del paciente. De lo contrario, puede causar hemorragia aguda, esofagitis por reflujo, insuficiencia respiratoria y cardíaca y peritonitis.

La hernia diafragmática fue descrita por primera vez en el año mil quinientos setenta y nueve por el cirujano francés A. Pare. Actualmente, entre todas las hernias, representa alrededor del dos por ciento. Aproximadamente el siete por ciento de las personas que buscan atención médica por dolor de pecho o problemas cardiovasculares padecen este trastorno. La enfermedad se diagnostica con mayor frecuencia en el grupo de edad de más de cincuenta años. Sin embargo, a veces esta enfermedad es congénita. Se encuentra en aproximadamente uno de cada tres mil recién nacidos. Además, dicha patología a menudo causa muerte fetal.

En primer lugar, entendamos qué es un diafragma. En esencia, es un músculo representado por fibras de rayas transversales y tiene forma de cúpula. Esta formación anatómica se encuentra en el límite entre las cavidades torácica y abdominal. Es responsable de muchas funciones, incluidas las respiratorias y motoras digestivas. Desde el punto de vista morfológico, el diafragma tiene tres aberturas: esofágica, venosa y aórtica.

Causas de la hernia diafragmática.

La hernia diafragmática se considera una enfermedad polietiológica. En otras palabras, su desarrollo requiere un impacto conjunto en el cuerpo de varios factores provocadores. Las más importantes son diversas anomalías en la estructura del diafragma o del esófago en sí. Si una persona tiene displasia tisular, también corre riesgo. Debido a la displasia, las fibras del tejido conectivo bajo carga pueden estirarse con la consiguiente formación de defectos. A menudo, la aparición de dicha enfermedad se debe a efectos traumáticos en el diafragma. Los golpes, cortes o heridas de bala, e incluso la cirugía, pueden ayudar a desplazar los órganos abdominales.

En algunos casos, dicho proceso patológico se forma en el contexto de una presión excesiva en la cavidad abdominal. Actividad física intensa, sobrepeso, estreñimiento, tumores grandes en la cavidad abdominal, acumulación de líquido en ella, todo esto aumenta la probabilidad de desarrollar esta patología. Los posibles factores también incluyen procesos inflamatorios crónicos existentes en el sistema digestivo.

Como ya hemos dicho, la hernia diafragmática es congénita y adquirida. La forma congénita suele ser mucho más grave, pero mucho menos común. En la forma adquirida, cualquier manifestación clínica es muy común y está completamente ausente.

Además, la clasificación de las hernias diafragmáticas incluye opciones de verdadero y falso. Un rasgo distintivo es que la versión verdadera se caracteriza por la presencia de un saco herniario, mientras que en la falsa está ausente. Se cree que la presente opción tiene un pronóstico más favorable.

Síntomas que indican una hernia diafragmática.

Anteriormente dijimos que los síntomas de tal proceso patológico pueden variar mucho. Lo mismo se aplica al grado de su gravedad. Demasiadas personas se enteran de su problema por accidente cuando buscan atención médica por cualquier otra enfermedad.

A menudo, el cuadro clínico está representado por trastornos dispépticos. La persona enferma se queja de acidez estomacal recurrente, que empeora después de comer, hinchazón, náuseas y vómitos, lo que no le brinda alivio. Muy a menudo hay un síntoma como un gruñido o un gorgoteo en el pecho. A veces, el paciente indica la presencia de dolor intenso en el pecho, dificultad para respirar, taquicardia etcétera.

En la forma congénita, los síntomas aumentan en las primeras horas después del nacimiento. En casos graves, la piel del niño se vuelve azul, a menudo vomita y se niega a comer. El examen revela que el tórax es asimétrico y el abdomen plano. Con una pequeña protuberancia herniaria, el cuadro clínico crece mucho más tarde y en su mayoría es similar a una enfermedad similar en adultos.

Diagnóstico y tratamiento de la enfermedad.

Debido a que los síntomas de esta enfermedad no son específicos, existen algunas dificultades con el diagnóstico. El principal método de diagnóstico es la radiografía de contraste, que permite determinar el tamaño y la ubicación del defecto. La esofagogastroscopia, la pHmetría intraesofágica, la ecografía, la tomografía computarizada, etc. también se pueden utilizar como métodos instrumentales.

El principal método de tratamiento de la hernia diafragmática es la cirugía. Implica el regreso de los órganos abdominales a su posición anatómica normal y la restauración de la integridad de los tejidos. Sin embargo, con pequeños defectos que no causen ninguna preocupación al paciente, puede abstenerse de la cirugía y recomendar una monitorización dinámica.

Prevención de la hernia diafragmática.

Los principios de la prevención son evitar efectos traumáticos en el diafragma, eliminación oportuna de las condiciones que aumentan el nivel de presión intraabdominal. Además, es necesario prestar atención a las enfermedades del sistema digestivo.